viernes, 3 de diciembre de 2010

Sueldo variable y despido del funcionario

Todo empieza por la doble propuesta del Presidente del Instituto de la Empresa Familiar (IEF), Isak Andic, de que por un lado se aplique a los nuevos funcionarios una estabilidad en los puestos de trabajo similar a la de la empresa privada y, por otro, una retribución variable ligada a la productividad. "Lo segundo sí, lo primero no. No creo que la Administración Pública sea una empresa privada", observó al respecto el Ministro de Política Territorial y Administración Pública, Manuel Chaves.
Genial, pues con todos los respetos yo lo hubiera dicho exactamente al revés. De hecho ya es así. El régimen disciplinario contempla como sanción más grave la de separación del servicio. El EBEP establece claramente que “son causas de pérdida de la condición de funcionario de carrera… La sanción disciplinaria de separación del servicio que tuviere carácter firme”. Además, la “Separación del servicio de los funcionarios, que en el caso de los funcionarios interinos comportará la revocación de su nombramiento, y que sólo podrá sancionar la comisión de faltas muy graves”, y el “Despido disciplinario del personal laboral, que sólo podrá sancionar la comisión de faltas muy graves y comportará la inhabilitación para ser titular de un nuevo contrato de trabajo con funciones similares a las que desempeñaban”.  Por su parte, el ya poco vigente Real Decreto 33/1986, de 10 de enero, por el que se aprueba el Reglamento de Régimen Disciplinario de los Funcionarios de la Administración del Estado señala: “La sanción de separación de servicio, únicamente podrá imponerse por faltas muy graves”. En otras palabras, la comisión de una falta muy grave, tal conducta ilegal y atentatoria contra el servicio público, merece ser sancionada con la pérdida de la tan celebrada posición inamovible de funcionario. Así de claro. Mas alguno estará pensando que en la práctica los expedientes sancionadores son conflictivos, a veces indebidamente iniciados, y a veces indebidamente no iniciados. Bueno, es cierto. Pero en todo caso se trata de expedientes administrativos que revisan los Tribunales. Y cuidado con la prevaricación. Deben ser expedientes impecables en forma y fondo. Precisamente hace poco cité en este blog la Sentencia de la Audiencia Provincial de Ávila, de 22/02/2010. En todo caso dudo mucho que se escape un “expedientado” que realmente ha cometido una infracción grave. Lo malo es que se escapan los que no tienen expediente. Para nada estoy fomentando la apertura indiscriminada de procesos sancionadores, pero ante hechos intolerables (y, obviamente, tipificados) no creo que nos deba temblar tanto la mano, al menos, para iniciarlo. Y por cierto, también hay un régimen de deberes y un Código de conducta de los empleados públicos.
Tema productividad. El citado Ministro de Política Territorial y Administración Pública ha explicado que su Departamento está estudiando este tema y ha añadido que quieren reunirse con los sindicatos para ver posibles fórmulas para aplicarlo… ¿Pero qué fórmulas?
Cierto es que el art. 24 del EBEP, de manera genérica y sin hablar de “productividad” establece que “La cuantía y estructura de las retribuciones complementarias de los funcionarios se establecerán por las correspondientes Leyes de cada Administración Pública atendiendo, entre otros, a los siguientes factores… El grado de interés, iniciativa o esfuerzo con que el funcionario desempeña su trabajo y el rendimiento o resultados obtenidos”.
Cierto es que hay Ayuntamientos que aplican la llamada Gestión por objetivos, sistema que deriva de las técnicas planificadoras de la empresa privada y que obviamente tiene en cuenta el rendimiento del trabajador y su peso en la eficiencia global de la gestión administrativa. Yo apuntaría que la técnica de la planificación, con la que estoy totalmente de acuerdo pues no en vano forma parte de los Planes de modernización de las EELL, puede no funcionar en este caso. Habría que establecer fórmulas muy objetivas, y completamente desvinculadas del político y de hechos superfluos como qué policía pone más multas. La única “rebaja” de sueldo que vemos lógica es la única que a su vez es total y realmente objetiva: “Sin perjuicio de la sanción disciplinaria que pueda corresponder, la parte de jornada no realizada dará lugar a la deducción proporcional de haberes, que no tendrá carácter sancionador” (art. 30 EBEP). Se trata de la famosa "deducción de haberes", de vigencia intermitente en nuestro ordenamiento jurídico. Es, a nuestro juicio, inapelable, ya que simplemente prorratea la nómina en función del número de horas realmente efectivas. Por si alguno no lo sabe hay que realizar 1647 horas anuales. En la Administración Local se aplica la Resolución de 20 de diciembre de 2005, de la Secretaría General para la Administración Pública, por la que se dictan instrucciones sobre jornada y horarios de trabajo del personal civil al servicio de la Administración General del Estado. El Pacto de funcionarios no puede mejorar eso.
En el resto de casos, la retribución variable es, desde nuestra opinión, poco menos que una utopía. Si realmente se hiciera bien sería una buena medida, pero es muy improbable que se haga bien, teniendo en cuenta que en esta ecuación “bien” es igual a “justo”. ¿Quién evalúa la productividad? Sea quien sea será una persona (o varias), y hemos quedado en que esto no puede ser algo SUBJETIVO. Por tanto, ¿qué criterios OBJETIVOS hay que aplicar? Es difícil ubicarlos, pero aunque se consiga en la práctica se manipularía su baremo de forma SUBJETIVA. Los controles de calidad sirven (y muy bien) para medir en términos generales el nivel de eficiencia de la organización, pero para personas concretas pensamos que "patina". Resumiendo, que no podemos depender de Mandos o Mandos intermedios que nos evalúen según sus simpatías. Personalmente me niego a cobrar menos porque a un Alcalde le parezca mal mi último informe... Por tanto, hasta que se invente un sistema fiable, a cobrar todos lo mismo (lo mismo que antes)… Y al que no trabaje, deducción de haberes y/o expediente, que para eso están estos instrumentos. Mucha gente preparada hay en el paro que trabajaría con ganas, eficacia y vocación de servicio público y, con todos los respetos hacia quienes tienen problemas de salud, nunca se cogen la baja…
Víctor Almonacid Lamelas   

jueves, 2 de diciembre de 2010

Valeriano Gómez descarta el despido de funcionarios porque el sector público "no está sobredimensionado"

El ministro de Trabajo e Inmigración, Valeriano Gómez, ha descartado que el Gobierno se vea obligado a despedir a funcionarios para contener el déficit público, al asegurar que el sector público español "no está sobredimensionado".
    Durante el turno de réplica en su primera comparecencia en la Comisión de Trabajo e Inmigración en la Cámara Baja, Gómez consideró que España no cuenta con más empleo público en la Sanidad o la Educación que otros países de la UE "comparables".
   "El Gobierno no va a esa política", afirmó el ministro en alusión al recorte del número de empleados públicos anunciado por el primer ministro británico, David Cameron. "No necesitamos una reducción del número de servidores públicos, pero sí mejorar la eficacia", matizó.
   Gómez centró su intervención en respuesta a las consideraciones de los grupos a reprochar al PP su "falta" de propuestas para reformar las pensiones, y trató de excluir al principal partido de la oposición de la iniciativas: "La excepción es el PP".
   "No he visto una sola propuesta (del PP)", enfatizó, para también acusar al PP de hablar con "demasiada alegría" sobre las pensiones. Al respecto, recordó que el Gobierno de Zapatero multiplicó por ocho esta prestación. "Nosotros hacemos y ustedes predican", afeó al portavoz del PP en la Comisión de Trabajo, José Ignacio Echániz.
PRODI VINCULADO A FORMACIÓN.
    En cuanto a la ayuda de 426 euros para aquellos parados sin ingresos, el titular de Trabajo resaltó que es una medida de carácter "excepcional" que el Gobierno se plantea sustituir por un programa que combine "alguna ayuda" a la renta con la formación o la búsqueda activa de empleo. "Queremos pasar de un programa de política pasiva a una activa", indicó.
   Asimismo, defendió revertir los fondos destinados a la formación continua en las empresas, que esperó "entienda" la patronal CEOE. "En momentos de bonanza aumentamos los fondos para formación continua, ahora se necesitan más en los parados", reflexionó.
MODERACIÓN SALARIAL.
    Gómez se refirió también a la reunión del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, con los representantes de las 37 empresas con más facturación, pues, a su juicio, se trata de estimular el "papel" de España en el exterior.
    Como 'receta' para apuntalar la recuperación económica, Gómez abogó por la moderación salarial con el fin de "mirar" los costes para que las exportaciones 'tiren' de la salida de la crisis.
EUROPA PRESS

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Subvenciones

Suscrito a los servicios de Boletines electrónicos de esPublico, además de leer con la regularidad que me permite el día a día los BOEs BOAS y BOPs, recibo el resumen de las convocatorias de diversas ayudas que se publican en esta ocasión en el BOA de 15 de octubre. Así contando por encima –es probable que me haya descontado al subir y bajar la pantalla con el cursor- me salen 55 convocatorias del más variopinto cariz, pelaje y condición, y no me puedo resistir a lanzar un comentario de urgencia con el objeto de abrir debate y ver también qué opina el personal. Departamentos que convocan:  Agricultura, Obras Públicas, Industria, Educación, Vicepresidencia, Educación, Ciencia y Tecnología y Servicios Sociales. Dirigidos a todo tipo de colectivos: entidades locales, asociaciones de agricultores, estudiantes, agricultores individuales, PYMES, familias y qué sé yo cuántos más. Y para todo tipo de actividades, todas ellas muy loables seguramente. Todos los fines, públicos. Todo un estado hipersocial.
La cultura de la subvención se ha convertido en la razón de ser de administraciones, departamentos, funcionarios y una tarea política de muy dudosa comprensión y acción las más de las veces.
Siempre es igual. Debate entre libertad individual e intervención pública. Entre responsabilidad individual y estado protector. La Administración metiendo mano hasta el límite. Cuando estudiábamos derecho administrativo nos explicaban las tres formas de acción administrativa: intervención, servicio y fomento; evidentemente las subvenciones forman parte de ese tercer aspecto, que se suponía que era el menor de todos. Resultaba un aspecto residual. Los poderes públicos favoreciendo mediante incentivos –casi siempre económicos- aspectos que considera importantes dentro del ámbito de las competencias públicas.
Viene todo esto a que en un pequeño Ayuntamiento se debe desplegar una especial energía diaria en estar atento a todas aquellas subvenciones que pudieran encajar con una vaga idea que tenga el equipo de gobierno. Ya se sabe, semos probes y vamos a todas. Todo de lo más variopinto. Deplorablemente, una gran parte de la jornada del Secretario-Interventor consiste en leer boletines a ver quién da qué, en qué condiciones, en qué plazo, para ver si nos puede venir bien (en estos momentos lo que venga al cien por cien nos suele venir bien, si hay que poner algo, hay que dejarlo pasar). Y una vez tramitadas las solicitudes en la que se escribe literatura a peso que nadie leerá (memorias, etc), completar las correspondientes documentaciones y ejecutar las acciones en las condiciones que desean los amables ayudadores. Y cómo no, justificar finalmente las acciones con más memorias de cumplimientos de finalidades, declaraciones de no ser deudores, de que nadie más nos paga otras subvenciones para lo mismo y de no ser responsables del infeliz óbito de Manolete. Y, dependiendo de la institución, más papeles o menos. Desde instituciones que medio se fían de los Secretarios e Interventores hasta otras que eso, ni en broma. El paradigma de la ineficiencia y la desconfianza son los institutos de empleo: cada expediente anual que se desarrolla en la convocatoria a la que se concurre puede generar -para un trabajador que se contrate en el programa- varias decenas de folios. Pero lo más triste es que no sólo hay que hacer las declaraciones habituales de todas las subvenciones. Además hay que enviar nóminas y documentos de cotización originales para que pongan el sello de que se ha utilizado para la subvención. Pero no para ahí la cosa, además del certificado del Secretario-Interventor (que debería ser suficiente), hay que enviar la nómina firmada y, rizando el rizo de la desconfianza, el documento bancario de ingreso de la nómina y la seguridad social a través de la entidad bancaria correspondiente, no vaya a ser que eso de la nómina sea un paripé. O sea, una confianza ciega de lo que se hace en los Ayuntamientos. Y todo el personal habilitado con el que se hable anda de lo más indignado, pero como me dijo un funcionario-concedente una vez: eso es lo que hay y las condiciones las ponemos nosotros así que si quieres bien y si no.... Me pregunto si no es mucho más útil (yo estoy convencido que sí) que sean ellos mismos quienes contraten y paguen directamente a los desempleados del programa.
Constato de todo ello varias cosas:
  1. Que los Ayuntamientos somos pobres y somos clientes de un sistema que nadie quiere arreglar.
  2. Que somos absolutamente ineficientes, ya que la cantidad de esfuerzos que usamos los funcionarios-concedentes y los funcionarios-concesionarios es tremenda, tanto por el número de personas que intervienen como por la tramitación kafkiana de algunos expedientes subvencionales.
  3. Que una empresa, una persona, un ayuntamiento o un país no se les saca de su situación a base de cientos de subvenciones existentes, que en todo caso, pueden solucionar un problema puntual, sino basándose en organización, ideas, trabajo en lo que importa y no en lo formal, en establecer ingresos estables, en incentivar la responsabilidad de los gestores, en el gasto medido y en el  ingreso meditado y en algunas ocasiones, simplemente, removiendo obstáculos para que el que va a realizar una actividad, la pueda hacer sin dificultades.   Ignacio Pérez Sarrión

martes, 30 de noviembre de 2010

CSI-F Y ASNEPA INICIAN LA INTEGRACIÓN DE LOS AUTÓNOMOS EN LA CENTRAL SINDICAL

El presidente nacional de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSI·F), Domingo Fernández, y el presidente de la Asociación Nacional de Empresarios y Profesionales Autónomos (ASNEPA), Pedro Mezquida, mantuvieron el pasado 19 de noviembre en Valencia una reunión para iniciar la integración de ASNEPA en CSI·F.
Los dirigentes de ambas organizaciones han alcanzado un principio de acuerdo que se someterá a la aprobación de los respectivos órganos directivos. Éstos serán los encargados de establecer los pasos a seguir y de marcar el calendario de reuniones para lograr la integración plena.
CSI·F y ASNEPA “se congratulan” del acuerdo inicial alcanzado, ya que permitirá “el fortalecimiento” de las dos organizaciones y las “engrandecerá” como instrumento social de defensa de los trabajadores españoles. La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSI·F) nació en 1977 y ha logrado, durante estas décadas, convertirse en sindicato mayoritario en la función pública a nivel nacional. Además, en los últimos años ha conseguido una fuerte implantación en el sector privado. Por su parte, la Asociación Nacional de Empresarios y Profesionales Autónomos (Asnepa) surgió en Valencia en 1999 con la firme intención de cohesionar al colectivo de autónomos y de proteger sus derechos e intereses. Desde entonces ha ampliado su actividad a toda España.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Carta de una empleada pública de Granada a Carlos Herrera, de ONDA CERO.

         Estimado Carlos:
          Mis motivos para escucharte cada mañana no han sido otros que el placer de escuchar una información imparcial, coherente y objetiva, cualidades........ indispensables en el oficio de periodista pero que en pocos medios de comunicación españoles, y ahora creo que en ninguno, es fácil encontrar. He disfrutado también muchísimo de tus grandes dotes de comunicador y, sinceramente, me he divertido bastante oyéndote.         
       Y por eso lo siento mucho.
      Siento mucho haber tenido que ver al final tu faceta más humana desde el punto de vista negativo. Ver como la imparcialidad, la coherencia y la objetividad han ido abandonando tus opiniones a medida que el tema de la crisis económica avanza. He soportado día tras día ver que, primero, lanzabas indirectas para que se "metiera mano" (lo siento, no se me ocurre ahora mismo una forma más correcta de decirlo) de una vez a los empleados públicos. Y, después, desde hace unos días, comprobar la satisfacción que te causa el hecho de que por fin el Gobierno haya adoptado esta medida que, entre otras, recorta el gasto público.
   Querría hacer un inciso aquí. Parece que hay muchas personas que sólo pensáis en el gasto que ocasionamos a vuestros (nuestros también, no lo olvides), bolsillos. Olvidáis y os reís de la "PRODUCCIÓN " pública que es la que justifica este gasto. Es que ni pensáis en ella. No estoy hablando de altos cargos puestos a dedo que estropean más que arreglan y que no se irán, no lo dudes, sino de los "curritos" que como en cualquier empresa trabajamos nuestras treinta y siete horas y media semanales, en muchas ocasiones en condiciones más que complicadas porque no contamos con los medios suficientes para poder estar a la altura de lo que se nos responsabiliza. Atendiendo a público cabreado e impaciente, cuidando y formando a vuestros hijos, responsabilizándonos de la salud de pacientes a los que tenemos que ver en tiempo record, manteniendo y limpiando los espacios en los que vivís, protegiendo vuestra seguridad.... En fin....
   Igual tú no has necesitado de estos servicios porque puedes pagar medios  privados: gestores, colegios, clínicas, médicos, seguridad, etc...., pero te aseguro que gran parte de la población, entre la que me encuentro, los necesitamos porque nuestro sueldo, los privilegiados que lo tenemos, no da para más. De los que no lo tienen, ni te hablo.
  En fin, te he escuchado defender esta medida y....bueno, es tu opinión como la de muchas personas. Injusta, indicadora de un desconocimiento total de la, labor que realizamos (¿cómo la vas a conocer si, como te decía, poco tendrás que usarla?) y, por lo que a mí respecta, triste. Es de MI TRABAJO, del que hablas. El que crees que hay que remunerar menos. El que infravaloras en definitiva.
  Pero en fin, he seguido escuchándote a pesar de todo porque no hacías más que manifestar eso, una opinión. Pero hoy voy a dejar de hacerlo. Hoy he comprobado que te has vuelto parcial, incoherente y subjetivo. Y ya no me parece interesante oírte.
  Ahora que el Gobierno ha dejado de mirarme y te mira a ti, que entiendo te cuentas entre las afortunadas personas que ganan más de 80.000 euros al año, te sientes indignado. Ves los "peros" de dejar a los ciudadanos con menos dinero que gastar y te parece que esa medida es injusta y poco útil, peor aún, que puede ser devastadora para los mercados.
  Ya. ¿Para qué mercados? ¿Para las grandes firmas como Loewe? ¿Para la casa Mercedes ? ¿Para el hotel Alfonso XIII? ¿Para restaurantes como Zalacaín o La Broche? Te aseguro que los que ganáis más de ochenta mil éuros al año
(declarados) no vais, por la subida de un punto o dos más en el IRPF a dejar de gastar en ellos. Ni lo van a notar, te lo aseguro. Ese mercado no se va a ver resentido. Y si no podéis vosotros, cosa que dudo, ya seguirán acudiendo a él los que no declaran las fortunas que ganan. Siempre ha sido así. A estas grandes empresas, nunca les fallan sus clientes.
    Las tiendecitas de barrio, el bar que hay debajo de casa, los restaurantes normalitos, los hoteles de dos y tres estrellas, las gamas bajas de vehículos.... ese mercado que es el al que podemos acceder la mayoría de los españoles y del que viven otros tantos, como no es frecuentado por las personas que ganan más de 80.000 euros al año, igual sí que se ve afectado.
  Tiendo a pensar, por la parte que me toca, que el recorte de sueldo de los empleados públicos, que sin ningún pudor ni conocimiento defiendes, sí que le va a hacer daño. Sí que le va a hacer daño la congelación de las pensiones. Llegamos a fin de mes justitos, así es que el dinero que nos quiten ahora, lo tendremos que quitar de nuestro consumo en estos establecimientos/empresas. A este recorte, por cierto, tenemos que añadir la subida del IVA y de la energía eléctrica, de las que tampoco nos libramos. Así es que los mil/mil quinientos euros que ganamos la mayoría de nosotros, una vez que nos apliquen el recorte salarial, como podrás comprender a poco que sumes, se nos irá en pagar la hipoteca/alquiler, la comida, el agua, la luz.... y poco más nos quedará para el consumo.
   Carlos, todos podemos traernos al trabajo el desayuno de casa, no hay mucho problema. También podemos aguantar con los zapatos y la ropa del año pasado, tomarnos en casa la cervecita con nuestros amigos, comer con ellos también en casa en lugar de ir a un restaurante de vez en cuando y "aguantar" el coche un poco más. El problema será para el dueño del bar que vivía de servir desayunos a esa "panda de vagos" que somos los empleados públicos. Para el dueño de un pequeño comercio de ropa o calzado, del restaurante sencillito, del hotel familiar, del supermercado de barrio, del concesionario que vende coches de ocasión.... Y para sus empleados. Este sector de mercado lo tendrá realmente bastante más difícil para sobrevivir que el de Loewe, Zalacaín, el hotel Alfonso XIII o la Mercedes.
    Y, como te comentaba, a éste mercado es al que accedemos la mayoría de los españoles. Sin ninguna duda al menos, los funcionarios, como nos llamas a todos, y los pensionistas.
   Mira, te voy a mostrar lo que entiendo yo por solidaridad, por responsabilidad, por coherencia y por justicia.
   Yo no tengo ningún problema en apretarme el cinturón (si es que esto, como dudo, puede solucionar algo), para que con este dinero se puedan pagar subsidios de desempleo, gastos sociales y disminuir el déficit del Estado. Para que podamos salir de esta situación caótica en la que la coyuntura mundial y la vergonzosa ineptitud de nuestra clase política (de todos los signos) nos han metido. Creo que es absolutamente necesario, justo y razonable. Pero hay dos aspectos que me harían sentirme más conforme y más tranquila.
   Uno de ellos sería que de este esfuerzo que se nos exige a los pensionistas y empleados públicos no se escape nadie en este país. Que contribuyamos TODOS y TODOS arrimemos el hombro. Ricos y menos ricos. Empleados públicos y PRIVADOS. Todos los trabajadores y los dueños de grandes fortunas. No os pongáis a temblar los que ganáis más, que vosotros lo vais a notar relativamente poco.
   El segundo aspecto que me haría no plantearme siquiera sentirme molesta con este recorte es que una vez que esta situación pase, que pasará como todas las crisis, se nos devolviera a TODOS también el poder adquisitivo que teníamos antes de padecerla. Que no sólo lo privado se beneficie de las épocas de bonanza mientras que a nosotros se nos mantiene, incluso yendo el país bien, en la misma situación económica que en los momentos de "urgencia social". Que cuando pasen esos momentos, se nos restituya a la situación que teníamos antes de la crisis como a todo hijo de vecino. No pretendería más.
    Con estas dos condiciones, entrego gustosamente mi dinero para contribuir a que nuestro país no se desmorone del todo. Para ayudar al que ahora mismo tiene la desgracia de estar en paro y a sus familias. Lo entrego con los ojos cerrados. Por solidaridad, por responsabilidad y porque lo considero justo.
  Pero tú y yo sabemos que no va a ser así. Que nunca ha sucedido así.
  Carlos, todo lo que de justo tiene que yo tenga que contribuir al arreglo de esto, lo tiene de injusto el hecho de que no seamos todos los que lo hagamos. Que tenga que seguir contribuyendo a esto aún cuando "esto", haya pasado. ¿Me puedes dar una sola razón para que no se toque a grandes sueldos que no han sido recortados; a las grandes fortunas? ¿Me la puedes dar para que las subidas salariales que se nos aplican después de las "crisis" se hagan en un porcentaje muy inferior al de la subida del IPC del año que toque y sobre sueldos congelados (ahora, reducidos) durante sabe Dios cuántos años esta vez?.
   Esto no es demagogia. Es la realidad pura y dura. Creo que objetiva, imparcial y coherente. Como eras tú antes de ver peligrar un poco de lo mucho que tienes.
  Si quieres, te puedo dar un consejo acerca de cómo pasar el mal rato de ver horrorizado que ahora te puede tocar a ti: Sencillamente, aprieta los dientes y aguanta. Es la medicina que tomamos nosotros, los "funcionarios", como nos llamas. Y ahí vamos, tirando "palante". Trabajando exactamente igual, con la misma responsabilidad, que cuando ganábamos más. Asumiendo por añadidura el trabajo de los compañeros a los que no se sustituirá por la crisis.
    Otro inciso: no querría pensar que ahora te estás cuestionando la calidad del trabajo de PROFESIONALES de la medicina, de la enseñanza, de la gestión, de la investigación, de la seguridad..... no querría pensar que la ancestral imagen del "funcionario" de manguito vago, poco formado e inútil, aún está en tu mente. No puedes ser tan....limitado. Y, a todo esto, no todos somos funcionarios, te rogaría que nos denominaras bien si quieres generalizar. Te informo de que la designación exacta es: Empleado Público. Algunos de nosotros tampoco tenemos la estabilidad en el empleo que tanto se envidia y que, al parecer justifica todo lo que se nos diga o haga. Hay muchos contratados laborales a los que también se les aplica, por cierto, la bajada de retribuciones y que también pueden ser despedidos cualquier día.
    Y aquí acabo. Sé que esta carta no la vas a leer en tu programa, por su extensión y por su contenido. No importa, sólo quiero que la leas tú (de darle difusión, ya me encargaré yo misma) y que pienses un poquito, si te dignas, en lo que te cuenta esta humilde ex-"forofa" tuya. Y que, si es posible, dejes de amargarles las mañanas a los TRABAJADORES públicos, aunque me temo que probablemente esta carta tenga el efecto contrario si tienes la soberbia que, no sé por qué, ahora te presupongo. Será por lo que me has cabreado y ojala me equivoque.
  Un saludo y que Dios nos pille confesados. A TODOS, Carlos.
 Concha.
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 P.D.- Me dirijo a tí, compañero o compañera empleado público: ayúdame a dar publicidad a este escrito...