viernes, 7 de octubre de 2011

PRIMER TORNEO DE PADEL CSI·F. ENTREGA DE PREMIOS

Durante el pasado fin de semana se ha celebrado con gran éxito de organización y público el Primer Torneo de Padel CSI·F.
En el Club de raqueta La Colina, noventa parejas en modalidades masculina, mixta y femenina, compitieron por una buena causa – por la asociación andaluza de acogimiento de menores: “ACÓGELES” - .
La pareja compuesta por Enrique y Miguel fueron los campeones absolutos del torneo, que transcurrió en un clima de camaradería y buen humor.
Regalos y trofeos alegraron el fin de fiesta a todos los participantes y asistentes.

CELEBRADA CON GRAN ÉXITO DE ASISTENCIA LA CONFERENCIA "LA COMUNICACIÓN, MOTOR DE CAMBIO"

CSI·F Unión Provincial de Málaga, fue sede de la conferencia “La Comunicación, motor de cambio”.
Ofrecida por Miguel de Aguilera, Catedrático de Comunicación, y centrada en la comunicación de las organizaciones e instituciones.
El pasado viernes 23 de septiembre en la sede de La Central Sindical Independiente y de Funcionarios de Málaga (CSI·F), en un abarrotado salón de actos, se impartió la conferencia “La Comunicación, motor de cambio”, la cual fue presentada por Elías Bendodo Benasayag, Presidente de la Diputación Provincial de Málaga.
Entre las objetivos que la comunicación de las instituciones públicas deben seguir, Aguilera destacó la de informar debida y ampliamente a sus públicos internos y externos, en ejercicio de transparencia institucional, así como poner de manifiesto la responsabilidad de la institución con la sociedad a la que concierne.
Enfatizando la necesidad de desarrollar una comunicación seria con los ciudadanos, aprovechando las redes y los nuevos medios para dialogar con ellos.
Miguel de Aguilera es Catedrático de Comunicación Audiovisual y Publicidad en la Universidad de Málaga, de la que ha sido Decano de su Facultad de Ciencias de la Comunicación (1996-2002) y Director General de Comunicación e Información (2004-2011). Autor de más de 70 publicaciones científicas (publicadas en España, EE.UU, Francia, Gran Bretaña, Alemania,…) y conferenciante invitado en numerosos países, es un experto en el estudio de la cultura popular, los nuevos medios y la comunicación corporativa.

jueves, 6 de octubre de 2011

Nunca pasa nada….. ¿ O sí?

Sin poderlo evitar, comulgamos en la idea general de que nunca pasa nada y que, al final, las cosas siempre terminan arreglándose. Parece como si la naturaleza nos hubiera regalado una compasiva ley general del autoengaño y consuelo, para poder mantenernos serenos en las épocas de turbación. Cuando nuestro suelo se mueve, repetimos aquel mantra castizo de que no existe mal que cien años dure, o aquello tan socorrido de que tras la tempestad, siempre regresa la calma.Este principio general de que “nunca pasa nada y al final todo se arregla” ha contaminado nuestra visión del mundo del tal forma, que somos incapaces de percibir el desmorone de la realidad que creíamos inmutable. Cuando observábamos con asombro como republicanos y demócratas jugaban al suicidio en el borde mismo de la suspensión de pagos de EEUU, siempre estuvimos convencidos de que, al final, los contendientes llegarían a un acuerdo de mínimos en última hora. Cuando Grecia se hundía ante las reticencias alemanas de aportar más capital, siempre pensamos que al final cedería para evitar un mal mayor; cuando el euro se tambalea, nos consolamos pensando que al final algo se le ocurrirá al BCE para salvar in extremis la magna creación europea. Cuando vemos agonizar a nuestros ayuntamientos, siempre nos queda la esperanza de que el Estado los salvará en última instancia. ¿Cómo los van a dejar caer, no?, oímos con frecuencia. Nuestra sociedad está narcotizada por la meliflua pócima del nunca pasa nada y camina zombi hacia el precipicio, con la sonrisa puesta.
Nunca pasa nada. ¿Cómo puede alguien pensar eso? ¿Es que no conocen las lecciones del pasado? Aviso a navegantes. Si algo nos enseña la historia, es que pasan cosas, muchas cosas. Desde siempre y para siempre. Nada es eterno, todo fluye, como nos enseñó el filósofo. Se crean ciudades, nacen imperios, se desarrollan culturas y civilizaciones. Se destruyen ciudades, mueren imperios, decaen culturas y civilizaciones hasta perderse bajo el polvo del olvido. Somos esencia de arqueología, y quién sabe si el mundo que hoy construimos será siquiera conocido cuando el mariscal tiempo haya recorrido un dilatado camino.
El hundimiento de las bolsas y de la deuda no es sólo cuestión de especuladores, mercados y ambición. De alguna forma, es el termómetro de nuestra esperanza, nuestra confianza en el futuro y nuestra imagen frente a los terceros. Y nuestro edificio se tambalea. Tengamos los ojos abiertos y asombrémonos del espectáculo de un mundo nuestro que amenaza con derruirse. Si no fuera por el dolor que nos acarrea, incluso podríamos disfrutar del escenario en llamas, al modo de Nerón ante la Roma incendiada. Se estaba destruyendo el patrimonio y la riqueza de la ciudad, ¡pero qué gran espectáculo para la inspiración! Nos ha tocado la maldición de ser los sufridores de esta devastación, pero el privilegio de ser testigos del mayor cataclismo telúrico que vieron los tiempos. El mundo que conocíamos y en el que tanto confiábamos se nos desmorona sin que sepamos cómo enderezarlo. Aunque el alcalde esté dispuesto a afrontar duros recortes, las protestas y los juzgados se lo impedirán. Aunque el Estado desee ayudar a los ayuntamientos en quiebra, sus arcas vacías y las limitaciones de déficit no se lo permitirán. Aunque la Comisión Europea, Alemania y el BCE se empeñen, ya no podrán rescatar a Italia y España. Somos un bocado demasiado grande para ellos, y si caemos, arrastraremos a los demás. A lo peor, comprobamos en pocos meses que a veces la historia se acelera y pasan cosas. ¿Cómo qué? Pues ni idea, pero, por jugar al juego de las posibilidades, como que se rompa el euro, porque salgan Alemania y los listos, o porque nos echen a los torpes. O que EEUU sufra un brusco bloqueo institucional y financiero que termine por colapsar el país. Pero, también, quién sabe, que se invierta la ruleta de la fortuna y nos toque ganar de nuevo.
Lo único que sabemos es que van a pasar cosas. Y serán trascendentes, de gran intensidad y revolucionarias. Un mundo conocido muere para dar paso a uno nuevo de incierto desenlace. El suspense es máximo y nuestro corazón se acelera. Siéntense en sus sillones de espectadores y dispónganse a experimentar emociones fuertes, muy fuertes. Al fin y al cabo, la historia es tacaña, y sólo muy de vez en cuando abre la espita de las grandes transformaciones. Ahora toca, y nosotros las veremos.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Fusiones y mapa municipal: los términos de un debate riguroso

Las decisiones adoptadas por el Gobierno italiano para la reducción de la deuda pública relacionadas con la vida local vuelven a suscitar en España la polémica acerca de la supresión de municipios y provincias.
De momento quisiera referirme tan solo a los primeros. Y me gustaría recordar que, cuando nadie o muy pocos lo mencionaban, publiqué un libro (con Pedro de Miguel García, 1987) sobre este asunto. Estudiamos entonces el nuevo Reglamento de Población y Demarcación territorial que acababa de aprobar el Gobierno (1986), en cuya redacción los dos autores habíamos intervenido activamente, y además analizamos por primera vez en España la reforma municipal alemana que había pasado inadvertida en su momento y que había logrado bajar el número de municipios a unos ocho mil (desde los veintantos mil que fue el punto de partida). Analizamos las leyes de los Länder que se habían aprobado y, lo que es más importante, la abundante jurisprudencia constitucional recaída y que procedía de casi todos los tribunales constitucionales alemanes pues la reforma había dado lugar a mucho pleito que estos tuvieron que zanjar. Y lo hicieron prácticamente siempre a favor de la supresión sin que el argumento de la autonomía local -esgrimido por los recurrentes- convenciera a los magistrados.
Recuerdo esto para señalar que tengo algún título para considerarme un pionero en la defensa de la tijera en nuestro mapa municipal. Luego la he defendido -sin el menor éxito como la realidad demuestra- en multitud de ocasiones con motivo de conferencias y escritos menores.
Precisamente porque me parece un asunto de relevancia constitucional no es adecuado que se trate de resolver al calor (y los sofocos) que produce la lucha contra el déficit presupuestario. Que, por cierto, no es nuevo pues los aficionados a la historia sabemos que Felipe II, nada más iniciar su reinado, decretó la primera suspensión de pagos o bancarrota de la historia de España. Y desde entonces las ocasiones se han prodigado, famosa es la de 1739 a la que tuvo que recurrir Felipe V, a poco de entronizarse la dinastía borbónica. Y, por cierto también, si activamos la memoria, recordaremos que los municipios se vieron implicados en estos acontecimientos pues en esa época se procedió -como remedio- a una venta masiva de baldíos que eran tierras realengas utilizadas por los pueblos en usufructo y que se saldó con un fracaso mayúsculo (durante el reinado de Fernando VI se devolverían).
De manera que sí a la tijera en el mapa municipal, pero -y esto es muy importante- no para ahorrar porque los pequeños ayuntamientos generan muy poco gasto siendo los grandes los que exhiben cifras de sonrojo. La reducción del número de municipios no debe ser parte de una política de ahorro sino de una política de mejora de la calidad de nuestra democracia pues un ayuntamiento que represente a unos pocos vecinos antes es familia que Administración pública. Y de perfeccionamiento en la oferta de servicios. Cuando un ayuntamiento tiene que prestar todos ellos o los más importantes mancomunado con otros es que algo ha ocurrido en ese tejido social y el derecho público debe dar una respuesta adecuada.
Antes de adoptar otras providencias, es también mi criterio que esa tijera a la que estoy aludiendo ha de blandirse con decisión, en las miles de sociedades, falsas fundaciones y otros “entes instrumentales” que se han creado precisamente y sobre todo en los grandes municipios. Nidos que son de despilfarro y de clientelismo político como argumentó Mercedes Fuertes en su libro “Grupos públicos de sociedades” (2007).
Si no lo hacemos así, estaremos disparando sobre un blanco equivocado.
Después vendría el uso de la tijera en el mapa municipal. En principio ha de concebirse en términos de voluntariedad, fruto de acuerdos libremente adoptados en el seno de las corporaciones afectadas.
Si no se llega a ellos, en vez de tijera procede emplear el bisturí.
Ese bisturí ha de ser activado por el gobierno y por los parlamentos de las Comunidades autónomas. Primero, por exigencias constitucionales y porque así lo disponen las previsiones actualmente vigentes tanto en los Estatutos de autonomía como en la Ley básica de régimen local. Segundo, porque las Comunidades autónomas tienen en este terreno un magnífico espacio para demostrar que sirven para atender sus bien cercanos asuntos, cabalmente la propia ordenación de su espacio. Si no son capaces de esto, estarán poniendo de manifiesto que desde lejos se legisla y administra mejor. Lo que comprometerá la dignidad y aun el sentido mismo de su papel institucional.
Como dijo el poeta “los tiempos son idénticos, distintas las miradas”. Esta es la mía.

viernes, 26 de agosto de 2011

PRIMER TORNEO DE PADEL CSI·F, YA DISPONIBLES LOS DATOS PARA LA INSCRIPCIÓN


A través de este evento deportivo CSIF invita a todos sus afiliados a participar en una buena causa en beneficio de la Asociación Andaluza de Acogimiento de Menores en Familia Ajena "ACÓGELES".
El torneo cuenta con el patrocinio de Caja Rural de Granada y así como el de numerosos colaboradores.
Se celebrará los días 30 de septiembre / 1 y 2 de octubre.Pistas de la Colina.
El precio de la inscripción es de 15 €.
El plazo de inscripción ya está abierto. Esperamos tu participación.
INSTRUCCIONES PARA LA INSCRIPCIÓN:
La inscripción puede realizarse a través de dos vías:
1. LLAMADA TELEFÓNICA: A través del número de contacto 952.071.170 solicitar el número de cuenta bancaria para realizar el ingreso de la cuantía, facilitando los siguientes datos:
- Nombre y apellidos.
- Categoría en la desea inscribirse.
En el concepto del ingreso se deberá poner:
PADEL + APELLIDO + TLF.
Una vez realizado el ingreso, se deberá enviar el justificante de ingreso por fax al nº 952 289 148 con los siguientes datos:
- TORNEO PADEL + NOMBRE Y APELLIDOS.
- CATEGORÍA
- TELÉFONO DE CONTACTO
2. SEDE CSIF: Si lo desea puede realizar el pago de la inscripción directamente en las instalaciones de nuestra sede en C/. Calvo 15, 29007, Málaga.
MÁS INFORMACIÓN EN EL TELÉFONO:
952 071 170