miércoles, 13 de enero de 2010

Jubilarse en torno a los 55 años rejuvenece


La investigación, recogida por "The Lancet", se basa en las estimaciones personales de más de 14.700 empleados de la compañía nacional de gas y electricidad de Francia; un 79% eran hombres. Con una periodicidad anual, los participantes rellenaron distintos cuestionarios en los que valoraron su salud durante un periodo de 15 años (siete antes de retirarse y siete después de la jubilación).
Los investigadores, procedentes de distintos centros europeos (como la Universidad de Estocolmo o Londres) y liderados por Hugo Westerlund, detectaron que la salud de los que se retiraron en torno a los 55 años mejoró marcadamente. "Entre el año anterior a la jubilación y el posterior, la prevalencia de una salud inadecuada cayó de un 19,2% a un 14,3%, lo que supuso una ganancia de unos ocho o 10 años de salud", indican.Este "rejuvenecimiento" se detectó tanto en hombres como en mujeres y su efecto se mantuvo hasta siete años. Tan sólo un 2% de la muestra no experimentó este efecto protector de la jubilación; se trató principalmente de "sujetos con un alto cargo, baja demanda y alta satisfacción en el trabajo".
Durante los tres años anteriores a retirarse un 72% lo hizo antes de los 56, un 11% sufrió depresión, un 29% presentó dolores musculoesqueléticos y un 32% faltó más de 21 días por enfermedad. Estos factores mejoraron en la mayoría de los que se jubilaron pronto y que no estaban satisfechos en su trabajo.
Los menos satisfechos con su trabajo fueron los que más se beneficiaron "Las altas exigencias, físicas o psicológicas" se relacionaron con una peor salud. Sin embargo, tras dejar el empleo, aquella presión se tradujo en una mayor probabilidad de disfrutar de los beneficios de la jubilación.
Según los autores del documento, uno de los principales puntos fuertes de su trabajo se basa en que se recopilaron datos de las mismas personas de forma anual, lo que permitió ver cómo fue evolucionando su salud, a la vez que se valoraron sus jornadas laborales. Frente a estas consecuencias perjudiciales los investigadores se muestran optimistas: "Cuando es muy exigente y poco satisfactorio, el trabajo supone una carga añadida para nuestra salud. Pero, los efectos de este peso son reversibles". En un comentario adjunto, también aparecido en "The Lancet", se incide en que las condiciones laborales de los trabajadores de la empresa francesa no siempre se dan en todas las empresas. Los participantes pudieron jubilarse de forma temprana y conservando un 80% de su pensión. Por eso, sería una buena idea contrastar los datos en investigaciones similares realizadas en otros ámbitos.
A pesar de ello, los firmantes de este artículo de opinión, procedentes de la Universidad de Düsseldorf (Alemania), subrayan el valor del estudio. "Sus resultados sugieren que la calidad de las tareas y del trabajo afecta fuertemente a la percepción de la salud y, por tanto, contribuye a la intención que tienen las personas de abandonar su empleo lo antes posible".
En este sentido, coinciden con los autores del documento científico en recomendar a las autoridades que mejoren las condiciones laborales (si lo que quieren es que los trabajadores se jubilen lo más tarde posible).

martes, 12 de enero de 2010

Elogio al fracaso


Ser empresario significa asumir riesgos, y el riesgo supone necesariamente fracasar en ocasiones. Cualquier persona que haya arriesgado, habrá conocido éxitos y derrotas, las dos caras consustanciales de su actividad. En España tenemos alergia al fracaso, y castigamos socialmente a los que consideramos perdedores. ¡Qué razón tiene el refrán de hacer leña con el árbol caído! Tenemos aversión a arriesgar, en gran parte por el atávico pavor a perder.
Esa es una de las principales razones de la bajísima tasa de empresarios de este país nuestro, en el que una mayoría abrumadora de jóvenes siguen prefiriendo opositar a embarcarse en una aventura empresarial. Y esa tendencia se está acentuando en esta crisis pavorosa, que tantas ilusiones se llevó por delante. ¡Míralo – murmuran muchos con sádica satisfacción – se creía alguien y fíjate como está el pobre, arruinadito perdido! ¡Niño, niña, dejaros de aventuras e iros para lo seguro que mira lo que le pasó a fulanito, que se iba a comer el mundo y le acaban de embargar la casa. ¿Quién querrá ser empresario? Muchos son los que se regodean ante la imagen de los muchos emprendedores que lo están pasando mal o que, sencillamente, se han arruinado durante estos años aciagos. Nadie tiene compasión con ellos. Se les considera apestados, se les mira con conmiseración en el casino del pueblo, se les acusa de avaricia desmedida y ambición cruel. Incluso, de ser los responsables de la crisis. Sus familias, avergonzadas, dejan de asistir a sus reuniones sociales habituales. No pueden soportar la humillación de verse derrotados ante los que antes le alababan.
Cientos de miles de empresas han cerrado, con el consiguiente dolor para los trabajadores despedidos – a los que tenemos que ayudar en lo posible – y para sus promotores. Dado que la inmensa mayoría de nuestras empresas con muy pequeñas, e incluso unipersonales, podemos figurarnos la dramática situación por la que estarán pasando esos autónomos y empresarios a los que no les queda ningún derecho tras el cierre de su negocio, salvo el oprobio y la desesperación. Desde aquí nos acordamos de ellos, y les pedimos que no se arrodillen. Los necesitamos. Que luchen contra viento y marea para volver a levantarse. Muchos lo conseguirán a base de raza y casta.
Tenemos que reivindicar el fracaso. Necesitamos muchas más personas que se atrevan a arriesgar sus patrimonios para construir empresas con las que cimentar la riqueza de nuestra sociedad. Y si un porcentaje de ellas fracasan en su intento, no pasa nada. ¡Que vuelvan a intentarlo de nuevo! En EEUU incluso se considera el fracaso como una buena experiencia para un curriculum. Es la única garantía de que no volverá a incurrir en lo mismo. Si nadie arriesgara, no existirían fracasos puntuales, la que fracasaría sería la sociedad en su conjunto. En España precisamos más fracasos. Será la evidencia de que muchos éxitos también están teniendo lugar. Debemos hacerle un lugar al fracaso en nuestra escala de valores. No existe el progreso sin su compañía.
Gerardo Díaz Ferrán, como tantos otros empresarios, tiene graves problemas con algunas de sus empresas. Puede acabar en la ruina. O no. Sólo el tiempo lo dirá. Es impresionante el ejercicio de dignidad que está ofreciendo, dando la cara y asumiendo los hechos. Nadie recuerda ahora que, hace unos años, vendió una de sus empresas y obtuvo por ella doscientos millones de euros. Podía haber vivido como un marajá el resto de sus días, pero decidió invertir ese dinero y arriesgar en nuevos negocios. Uno de ellos fue Air Comet, que llegó a contratar casi mil personas. Por diversos motivos la empresa fracasó. ¿Hizo entonces mal en crearla? Díaz Ferrán lo puede perder todo. ¿Perdería España si muchas más personas decidieran arriesgar todo su patrimonio en crear empresas y actividad, aunque fracasaran un porcentaje de ellas?

lunes, 11 de enero de 2010

El dia 16 de Enero se celebrara GobCamp en el Citilab



GobCamp se define como una AAPP Unconference, para todos los trabajadores de la administración pública española y las personas interesadas en ella. También se define como un BarCamp, donde todos los participantes son iguales, porqué todos tienen algo que explicar y compartir. El objetivo es debatir sobre el futuro de la administtración pública.
Definición extraída de la web de GovCamp
Es una AAPP Unconference, para todos los trabajadores de la administración pública española y las personas interesadas en ella. Es un BarCamp así que todos somos iguales, todos tenemos algo que explicar y compartir.
Porque somos muchos que queremos que la administración pública haga un cambio, que se convierta en una administración abierta, ágil, dinámica, transparente, colaboradora, participativa, próxima al ciudadano, que sea un banco de conocimiento compartido y con una estructura horizontal.
El objetivo principal es reunir a todas las personas que estamos intentando que las cosas tomen otra dirección en la administración, para debatir y reflexionar sobre las actuaciones que se están llevando a cabo.
El cambio social está ahí, el ciudadano y el trabajador lo van a hacer posible, lo van a exigir y la AAPP no podrá ignorarlo, deberá adaptarse.
Este evento se celebrará el 16 de Enero en el Citilab-Cornellá de 09:00 a 20:00, para registrarse o pedir más información http://gobcamp.com/

viernes, 8 de enero de 2010

Caen las inspecciones en materia de prevención

Crecen las inspecciones a empresas por denuncia de trabajadores y caen las que luchan contra la prevención de riesgos laborales. Son datos de la actividad de la Inspección de Trabajo durante el primer trimestre de este año. Al caer la actividad en la construcción la Inspección ha reorientado sus actuaciones hacia el ámbito de las relaciones laborales, donde están creciendo los problemas entre trabajadores y empresarios.

Aunque las actuaciones para detectar fraudes a la Seguridad Social y el cumplimiento de las normas de prevención de riesgos siguen representando dos tercios del trabajo de la Inspección de Trabajo, la crisis ha obligado a reorientar parte de sus actuaciones.En el primer trimestre del año, se han incrementado un 40% las inspecciones en el ámbito de las relaciones laborales por dos motivos: se han disparado los expedientes de regulación de empleo (que requieren informes de la Inspección) y han aumentado las denuncias de trabajadores porque aseguran que sus empresas no pagan los salarios o les obligan a hacer jornadas más largas sin contraprestación. Por este motivo se han impuesto sanciones valoradas en 7 millones de euros, una cuantía que multiplica por cuatro la del año pasado.

También han aumentado las actuaciones contra empresas que no colaboran con la Inspección, ya sea porque no aportan la información necesaria o porque impiden el trabajo de la Inspección. Fruto de las actuaciones de la Inspección de Trabajo, entre enero y marzo se han impuestos 21.700 sanciones valoradas en 61 millones de euros.

jueves, 7 de enero de 2010

El CGPJ analiza con los jueces un sistema de prevención de riesgos laborales



Así lo ha indicado la portavoz del CGPJ, Gabriela Bravo, quien ha explicado que los jueces y magistrados no tienen un sistema para atender a los problemas derivados del ejercicio de sus funciones cuando si está previsto para los funcionarios de la Administración de Justicia. En declaraciones, los representantes de las asociaciones de jueces han asegurado al finalizar la reunión que es fundamental que se empiece a trabajar en esta materia. "Hoy hemos iniciado el camino para desarrollar ese sistema", ha explicado a los periodistas Bravo, que considera de gran importancia que se puedan atender las consecuencias que podrían derivarse de la excesiva carga de trabajo, del estrés y de la insalubridad de muchos juzgados. Según Bravo, las asociaciones formarán parte de una comisión de seguimiento con el fin de garantizar los derechos derivados de esta protección social, lo que ha sido acogido con satisfacción por éstas. José López García de la Serrana, de la Asociación Profesional de la Magistratura (APM) -mayoritaria en la carrera-, ha indicado que el citado borrador es positivo, ya que "es una reivindicación de los jueces desde hace tiempo". "Más vale tarde que nunca", ha añadido López García de la Serrana, quien ha hecho hincapié en que todas las empresas tienen un plan de prevención, mientras que los juzgados no. Igualmente se ha pronunciado el portavoz de Jueces para la Democracia (JpD), Miguel Ángel Gimeno, para quien, no obstante, hay que dotar de contenido al convenio que les ha presentado esta mañana el Consejo. Por su parte, Marcelino Sexmero, de la Asociación de Jueces y Magistrados Francisco de Vitoria, ha mostrado su satisfacción por el hecho de que las asociaciones judiciales formen parte de la comisión de seguimiento. Además, el portavoz del Foro Judicial Independiente (FJI), Benito Raboso, ha destacado que lo mostrado por el CGPJ a los jueces es únicamente un instrumento base para empezar a trabajar y llegar a un acuerdo con Justicia. "Es una declaración de intenciones, luego hay que desarrollarlo", ha concluido. En esta reunión, según Bravo, también han analizado con los jueces un borrador de un Reglamento de Asociaciones Judiciales y se ha llegado "más o menos" a un acuerdo sobre el cobro de las retribuciones variables correspondientes al año 2008. Este encuentro se inscribe en el marco de la actividad que el CGPJ desarrolla para lograr acuerdos en el proceso de reforma de la Justicia.